Las siguientes notas las realicé para hilvanar las claves del discurso de la teoría social contemporánea post industrial. De esa forma afronté el estudio de las investigaciones que mis colegas europeos hacen sobre sus sociedades. Pensé que esa era su única utilidad. Sin embargo, este conjunto de apuntes hoy intentan reducir mi perplejidad de cara a un profundo proceso de represión hacia la nación Mapuche, los estudiantes y los habitantes de Aysén, mientras el señor presidente de Chile: Piñera, promueve una consulta con los pueblos originarios, festeja la fortaleza ética y moral de los estudiantes en su primer discurso ante el pleno de las Naciones Unidas, y pide diálogo y paz social en la Patagonia.

Globalización y reflexividad, ¿Variables macro sociales? 

A continuación sostengo que la globalización es un proceso que se caracteriza por dos dimensiones. La primera, reproduce “un circuito mundial de intercambio” (Baudrillard, 2003:29) que fortalece una “red de dependencias” (Bauman, 2003:116). En Chile estas redes se vería reguladas por la participación de los “inversionistas institucionales” (Bourdieu, 2000:21) y “gestores” (Bauman, 2003:51), toda vez que sus herramientas de presión definen los planes de negocio de las empresas y ubican al Estado como factor productivo de sus intereses.

En esta dimensión el hecho significativo es que el circuito de intercambio establece un abanico limitado de opciones para desenvolver el obrar colectivo, y su soporte estaría en el “mercado de Estado que se torna mundial” (Morin, 2003:37), en la medida que el mercado competitivo no sólo regular la economía, sino que trata: diagnóstica, diseña e implementa las respuestas a los problemas sociales.

La segunda dimensión nos indica que la globalización reviste el carácter de un estado de  “identificación total del mundo” (Baudrillard, 2003:27), que promueve la dominación y la coherencia en tanto satura la realidad de sentido, de finalidad y de eficiencia.

Esta dominación tendría un carácter simbólico (Bourdieu, 2000:65-67), no sólo porque duplica la dominación primaria o se torna difícil de combatirla porque, en parte: es inconciente, implícita, forma parte de las cosas evidentes, está en la imagen del sí mismo, sino que además porque ella fomenta la conversión en tanto que el sentido que reporta, guía las expresiones asociativa que emergen entre las personas.

Esta conversión acontece en la medida que la dominación ya no se sustenta en la “vinculación-y-compromiso” (Bauman, 2003:51), sino que sucede dentro de la “institución de la inseguridad” (Bourdieu, 2000:23) ó gracias al desenvolvimiento de la “institucionalización del miedo urbano” (Zukin, Apud, Bauman 2003:135).

Dicha institución establece formas de dominación por precariedad: desregulación del mercado de trabajo, incertidumbre sobre los medios de vida y sentimiento de no controlar el presente (Bauman, 2003:52). Por tanto, al afectar las dimensiones más íntimas de nuestra experiencia (Giddens: 1996:33) nos acerca el “umbral de catástrofe” (Luhmann, 1996:125).

Definida la globalización desde estas dos dimensiones, supongo que ella promueve una racionalidad orientada al cumplimiento de objetivos y metas mediatas, y es este tipo de contenido el que es socializado en la Alianza por Chile, hoy gobierno, y en la Concertación de Partidos por la Democracia. Así, la Democracia Neoliberal a la vez que muestra el valor del individuo produce hipertrofia individualista, resultando en hiperindividulismo y en destrucción de los lazos solidarios (Morin, 2003:44; Bourdieu, 2000:25).

Esta transformación sucede en la medida que las relaciones comienzan a estar plagadas de revisiones, proclamaciones y/o escrutinios de los valores que mantenían la normalidad de la comunidad, aquellos que sostenían la vigencia de la vocación pedagógica, validaban el futuro probable de una mejor vida si se contaba con educación y reconocían la meritocracia como estrategia de movilidad social vertical. Entonces, este conjunto de criterios son sacado de su estado tácito y natural, y llevados al plano del cuestionamiento sobre las probabilidades de factibilidad que ellos ofrece para resolver las demandas inmediatas de la incertidumbre cotidiana. De ahí que, a nivel cultural, estas impugnaciones comiencen a implicar sucesivas fracturas en las bases donde se sustentaba el “entendimiento compartido” (Tönnies. Apud, Bauman, 2003:15) por todos los miembros de Chile.

Ante el ocaso de una forma compartida de entendimiento que promovió la calidez de las relaciones, se estaría construyendo un nuevo tipo de (no) comunidad que se caracteriza por preferir la separación en lugar de la negociación de la vida en común, por ende, hace suya la ausencia del otro diferente o privilegia la “mismidad” (Bauman, 2003:137).

Bibliografía

Baudrillard, Jean, 2003, “La violencia de lo mundial”, en Baudrillard, Jean; y Morin, Edgar, 2003, La violencia del Mundo, Buenos Aires, Argentina, Editorial Libros del Zorzal.

Bauman, Zygmunt, 2003, Comunidad. En busca de seguridad en un mundo hostil. Argentina, Ediciones Siglo Veintiuno.

Bourdieu, Pierre, 2000, El Sociólogo y las transformaciones recientes de la economía en la sociedad. Buenos Aires, Ediciones Libros del Rojas.

——————-, 1998, Por una Antropología Reflexiva”, Santa Fe de Bogotá, Ediciones Grijalbo

Giddens, Anthony, 1996, “Modernidad y autoidentidad”, en Beriain, Josetxo, Las consecuencias perversas de la modernidad, Barcelona, Ediciones Antropos.

Morin, Edgar, 2003, “En el corazón de la crisis planetaria”, en Baudrillard, Jean; y Morin, Edgar, 2003, La violencia del Mundo, Buenos Aires, Argentina, Editorial Libros del Zorzal.

—————-, 2007, Breve historia de la barbarie en Occidente, Buenos Aires, Ediciones Paidós.

Luhmann, Niklas, 1996, “El concepto de Riesgo”, en Beriain, Josetxo, Las consecuencias perversas de la modernidad, Barcelona, Ediciones Antropos.

——————————-    “La contingencia como atributo de la sociedad moderna”

Anuncios