Prólogo de Adrian Carbonetti al libro Padecimientos en grupos vulnerables del interior de Argentina: procesos históricos y actuales de salud, enfermedad y atención de Raquel Irene Drovetta y María Laura Rodríguez (comps.), Córdoba: Ferreyra Editor – Centro de Estudios Avanzados (Universidad Nacional de Córdoba), 2010. 220 páginas. ISBN 978-987-1742-01-1. Descargar.

La salud y la enfermedad es una temática que ha sido escasamente tratada por las ciencias sociales en la Argentina. Hasta hace tres décadas las investigaciones que se generaban en torno a la salud y la enfermedad, así como también las estrategias sociales y políticas que se aplicaban, eran abordadas por médicos que –en muchos casos con escaso rigor histórico, sociológico o antropológico– analizaban los problemas que se generaban en la población.

La situación cambió a mediados de la década de 1970 y 1980, cuando se produjo en América Latina una renovación en la mayoría de las disciplinas que estudiaban a las sociedades, tanto del pasado como del presente. Esta renovación implicó la búsqueda de nuevos temas y problemas, dentro de los cuales la salud y la enfermedad aparecieron como un campo muy rico para ser explorado y analizado. Diversas facetas de esta temática –como las políticas de salud, el concepto de ciudadanía, las miradas sobre la enfermedad de distintas culturas, el proceso de medicalización en diferentes regiones, el impacto de la mortalidad en las poblaciones–, comenzaron a llamar la atención de los cientistas sociales.

En la Argentina ese proceso de renovación se dio más tardíamente, y coincidió con la vuelta a la democracia en la década de los ochenta. Como resultado de dicha tendencia comenzaron a constituirse grupos de investigación que empezaron a trabajar en estos temas desde una perspectiva interdisciplinaria. Es decir, se pasó de la elaboración de investigaciones individuales a trabajos grupales que dieron excelentes resultados, incluso con la conformación de órganos de difusión.

Desde Córdoba, este proceso se tradujo en la elaboración de tesis de licenciatura, tesis de maestría y doctorales que abordaron, especialmente desde la historia, algunos casos sobre enfermedades como la locura y la tuberculosis. Estos trabajos dieron como resultado la conformación de grupos integrados por investigadores noveles, que comenzaron a profundizar en diversas temáticas como el proceso de medicalización en Córdoba, la mortalidad infantil en la misma provincia, las políticas de salud durante el sabattinismo y el peronismo, los procesos de medicalización en el parto y el puerperio en la puna jujeña, entre otros.

El libro que aquí se presenta y que lleva como título: Padecimientos en grupos vulnerable del interior de Argentina: procesos históricos y actuales de salud, enfermedad y atención, es el resultado de la iniciativa de algunos de esos jóvenes investigadores preocupados por la difusión de sus resultados. Las compiladoras: Raquel Drovetta y María Laura Rodríguez comenzaron a mediados de la primera década de este siglo este rico camino de entender la problemática de la salud y la enfermedad, aunque desde distintas disciplinas y disimiles perspectivas teóricas. Ya cerca de la culminación de su tesis doctoral emprendieron la ardua tarea de difundir los resultados, no sólo de sus investigaciones sino también la de otros investigadores en formación en distintos puntos del país y que abordaron el tema desde diversos enfoques.

En ese sentido el libro cobra un valor inusual, no sólo porque permite apreciar y analizar la producción en salud y enfermedad en la actualidad, sino también proyectar hacia el futuro el nivel y crecimiento que puede tener este subcampo de las ciencias sociales. Asimismo, permite valorar el diálogo que se está comenzando a dar desde las distintas disciplinas sociales a partir de la producción de estos futuros científicos sociales. A estas contribuciones hay que agregar un plus: las compiladoras tuvieron la inteligencia de seleccionar investigaciones que analizaban la problemática de la salud en el interior de Argentina. Así se pueden apreciar trabajos sobre las provincias de Tucumán, Córdoba, Santa Fe, el Norte Grande Argentino, Chaco y Jujuy. Los artículos trascienden el escenario en que se venía trabajando la problemática de la enfermedad, las grandes ciudades y la zona pampeana. A su vez se abordan diferentes actores y fenómenos sociales: las mujeres y niños desvalidos, las políticas estatales frente al paludismo, la fiebre de los peones de campo, la mortalidad infantil, la enfermedad en niños indígenas, la atención de la salud de los indígenas.

El análisis acerca de la salud y la enfermedad en todos estos actores enriquece aún más el carácter de este libro. Así la perspectiva multidisciplinaria, las diferentes regiones donde se sitúan los análisis y los diferentes actores que se abordan dan paso a una mirada mucho más rica sobre la enfermedad en Argentina. Los trabajos desde la historia, la demografía, la sociología y la antropología que se presentan en este libro permiten apreciar las múltiples aristas en el pasado y en el presente y la potencialidad que tiene este subcampo de las ciencias sociales.

El libro está dividido en dos partes con un criterio de carácter netamente cronológico. La primera de ellas esta conformada por tres artículos que se encargan de analizar fenómenos de enfermedad en la prime ra mitad del siglo XX: el primer trabajo es un análisis histórico sobre las intervenciones sociales y estatales acerca de los niños y las madres pobres en Tucumán, realizado por Mariela Fernández. Basada en un cúmulo de fuentes documentales y médicas, la autora llega a conclusiones interesantes y que permiten apreciar nuevamente que la Argentina, en términos de la salud, fue un universo completamente heterogéneo. En este caso el corrimiento de un sistema basado en la acción de las entidades de beneficencia en asociación con el Estado a una perspectiva -para los años veintemás integral de la salud pública, donde el Estado provincial comenzó a tener una fuerte injerencia. Desde otra perspectiva, presenta un panorama tal vez mucho más similar a lo que sucede en otras provincias: la fuerza de la acción estatal estuvo centrada en la ciudad capital.

María Laura Rodríguez presenta un trabajo que, si bien se sitúa en una perspectiva histórica acerca del paludismo en Córdoba, su análisis se inscribe en el estudio de la política estatal, específicamente sobre las capacidades estatales para cumplir los objetivos que se planteaba dicho Estado, en una etapa significativa para la provincia de Córdoba, el período de los gobiernos sabatinistas y la intervención federal entre 1943 y 1946. En esta etapa comenzó, según la autora una persistente intervención estatal para acabar con la problemática del paludismo en la provincia de Córdoba. Luego de hacer una caracterización de las zonas y las poblaciones que sufrieron dicho mal en Córdoba, de analizar el lugar que ocupaba el paludismo en la agenda del gobierno provincial y de analizar las acciones llevadas a cabo por el Estado, la autora observa un quiebre entre las políticas desarrolladas por el sabattinismo y la intervención federal. En materia de salud pública, el gobierno de Amadeo Sabattini debió subsistir en un aislamiento forzoso de las políticas nacionales, por lo tanto los objetivos fijados no fueron llevados a su fin. Mientras que en los años de la intervención federal, los recursos materiales y humanos, con la ayuda del gobierno nacional, permitieron un mayor desarrollo de los objetivos.

La fiebre hemorrágica es el objeto de estudio analizado en el artículo de Graciela Agnese. Se trata de una problemática escasamente estudiada y que la autora viene trabajando desde hace bastante tiempo. En este artículo analiza las características de la población afectada por la enfermedad, los imaginarios sociales que se constituyeron en torno a ella y las prácticas sociales que generó la misma enfermedad. Desde una mirada inteligente, la autora recorre bajo un minucioso análisis el período 1943- 1962. Así estudia los comienzos de la enfermedad, la población infectada y las intervenciones del Estado. Una de las conclusiones más interesantes a las que llega la autora es la conformación de un imaginario «positivo», en el sentido de que las conductas de la sociedad tendieron a prevenir la enfermedad y la adecuada atención del enfermo.

Desde una perspectiva demográfica y geográfica y con un periodo de tiempo que se acerca a la actualidad -aunque sin dejar de lado la perspectiva histórica-, Fernando Longhi examina la mortalidad infantil en el Norte Grande Argentino. En este análisis el autor pone el acento en conceptos que determinan el desarrollo de la mortalidad a partir de las «enfermedades de la pobreza», acuñada por Thomas Mc Keown hace ya un par de décadas. Su estudio logra identificar los grupos vulnerables en la zona más empobrecida de la Argentina. Con una descripción interesante, el autor discrimina los perfiles diferenciales entre las distintas zonas que componen el Norte Grande y las poblaciones menos favorecidas que lo habitan. Un estudio original, pues se inserta en una perspectiva distinta de las expuestas hasta el momento, es el artículo de Carolina Remorini. En este trabajo la autora observa las representaciones y prácticas en términos de salud de los niños Mbya, en la provincia de Misiones. En base a un estudio etnográfico y bajo la hipótesis de que las representaciones y prácticas sobre la mortalidad de los niños de esta etnia devienen de una complementación de conocimientos de diversos orígenes culturales, Remorini logra un fecundo análisis. De esta forma, se vincula a la enfermedad con el cotidiano del grupo, con la capacidad de alimentación de los mismos, por ejemplo. Asimismo, se relacionan las formas de enfrentar a la enfermedad con un conjunto de prácticas donde se da una interacción entre la mirada Mbya y la proveniente de los servicios de salud y agentes sanitarios que actúan dentro de estos grupos.

Raquel Drovetta realiza un análisis desde la interdisciplinariedad para estudiar la implementación de la Atención Primaria de la Salud en la Puna jujeña. El trabajo parte de las hipótesis de la coexistencia de prácticas tradicionales y la biomedicina occidental, y la acción de los «agentes sanitarios» como nexos entre los proveedores de atención y aquellos que son beneficiados por los mismos. Analizando, especialmente, atención del parto y pauperio de las mujeres de la Puna, la autora llega a conclusiones ricas e interesantes en temas que, si bien han sido estudiados, no lo fueron con la suficiente profundidad que merece este grupo vulnerable, como es el de las mujeres de la Puna jujeña. Destaca el rol de los agentes sanitarios como nexos imprescindibles para la atención, pero también reconoce la implementación y planificación de acciones, por parte de las autoridades sanitarias de la provincia de Jujuy, de carácter excesivamente verticalista, lo que aleja las oportunidades de interacción intercultural sobre la salud.

A lo largo del recorrido realizado por estos artículos se aprecia una riqueza en las temáticas y problemáticas analizadas que permiten vislumbrar un auspicioso desarrollo acerca de los procesos de salud y enfermedad analizados desde las ciencias sociales. Con mayor o menor profundidad los estudios dan cuenta de un promisorio futuro en este subcampo. Considero que este tipo de emprendimientos debe tener una continuidad en el tiempo, especialmente para difundir las nuevas contribuciones de investigación en la Argentina.

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