rocambole-4Los procesos históricos desarrollados en las últimas décadas en la región  Latinoamérica, muestran escenarios marcados por una serie de conflictos como lo son los bélicos, las políticas de intervencionismo, los tratados de libre comercio, las crisis ambientales, el colonialismo epistémico, político y cultural; pero especial la implementación de modelos de corte americano y eurocéntrica en las sociedades del Sur.

Es  por esto que razones como la privatización de lo público, la implementación de un modelo exportador (materias primas), la noción del  subdesarrollo, la idea del progreso, la penetración del capital extranjero y sobre todo la generación condiciones políticas y económicas, por parte de grupos sociales como las élites, las burguesías y oligarquías criollas fueron muestra contundente que facilito la incursión de capital transnacional convirtiéndose en la base de un proyecto imperialista.

Generando así un posible diagnostico sobre las condiciones de emergencia del  neoliberalismo, tal como lo argumenta Renan Vega Cantor cuando menciona que en las últimas décadas se impuso un modelo primario exportador, similar al que conoció el país (Colombia) en la segunda mitad del siglo XIX, lo que ha venido acompañado de la desindustrialización, la penetración renovada del capital extranjero, principalmente de las multinacionales imperialistas, la expropiación de bienes comunes y la imposición del dogma de las ventajas comparativas, como criterio que justifica nuestra especialización en producir bienes primarios (Cantor 2009:43).

Del mismo modo, aparecen fenómenos de amplia  escala como son la mercantilización de la naturaleza (Michael lowy), el fetiche de la mercancía (MARX 2002), la visión extractivista de los recursos naturales (Enrique Leff), la explotación y acumulación del capital (Harvey) entre otros; conllevando a espectros políticos (ideologías) polarizando las sociedades, una muestra de ello resulto ser la noción de centro – periferia, en donde los países latinoamericanos son la periferia  del subdesarrollo pero la materia prima para el desarrollo de las denominadas “potencias”.

Desde esta perspectiva ideológica se construye todo una serie de proyectos imperialistas[3] los cuales contribuyeron a la denominada crisis civilizatoria, caracterizada por las contradicciones del sistema – capitalista, en sentido metafórico una fábrica simultánea de riqueza y de miseria, productor constante de injusticia y desigualdad, en razón de lo cual la polarización de clase es una de sus características intrínsecas. Eso se manifiesta en los más diversos tópicos de la vida social, como sucede con la producción de alimentos, las explotaciones de los bienes comunes y la deshumanización entre el hombre y la naturaleza (Cantor 2009).

Debido a esto, se comprende que el capitalismo va en función de producir hambrientos[4] algo que no es nuevo, puesto que su expansión mundial ha generado, de manera invariable, hambre a vasta escala, como resultado de la destrucción de las economías locales, sometidas a nuevas exigencias para que se “adapten” a los requerimientos del mercado mundial, como reza la formula de los economistas ortodoxos (Lander 2010:28).

Otro de los teóricos que han realizado estudios críticos sobre las dinámicas del neoliberalismo, la acumulación del capital y el capitalismo en sus dimensiones, resulta ser Harvey (2007) el cual alude que el Estado neoliberal favorecer los fuertes derechos de propiedad privada- individual, el imperio de la ley, las instituciones  gubernamentalista y el libre comercio, también la funcionalidad de los monopolios como medio destinados a ser fines para el uso de la violencia, buscando poder preservar las libertades económicas por delante de toda acción social del momento.

Así mismo se basa en la explotación a gran escala y multidimensional de la naturaleza, las estructuras políticas, las culturas, las tecnológicas y centros académicos, etc. Formando así las llamadas industrias culturales, la subvaloración del trabajo-, vulnerando con ello los derechos de los trabajadores y las  comunidades en sus territorios.

De esta forma,  la finalidad del siguiente texto consiste en establecer una serie de críticas sobre el fenómeno de la globalización (neoliberal) y como se ha configurado en los territorios latinoamericanos, igualmente comprender las dinámicas que emergen antes  y después de los procesos de neoliberalización en los Estados; para así mencionar desde el pensamiento crítico latinoamericano y la perspectiva decolonial posibles apuestas alternas y contra- hegemónicas frente a las corrientes neoliberales evidenciadas en las prácticas, discursos y acciones de los sujetos en las sociedades.

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Crisis y rupturas del neoliberalismo en Latinoamérica

Iniciado la década de los noventa en Latinoamérica los presidentes de aquel entonces establecieron una serie de reformas políticas que economistas asociaron como “recetas” o “manuales”, dichas recetas pretendían realizar un cambio en los planes de ajustes estructurales sobre las económicas nacionales y la proyección que tendría que realizar cada país en un determinado tiempo.

En ese sentido, nociones como la competitividad, la rentabilidad, la sostenibilidad entre otras, implantaron un cambio en el  imaginario de las estructuras de poder de aquellos tiempos, a estas lógicas reformistas  se sumaron países como Colombia, Ecuador, Venezuela, Brasil, Argentina, México entre otros.

Dichos países implementaron las recetas y con el paso del tiempo,  las respectivas crisis políticas, económicas, ambientales repercutieron en sus territorios como en el caso de Colombia la crisis política y el narcotráfico, México los tratados de libre comercio que empobrecieron a los campesinos, Brasil la crisis educativa y las acciones golpistas fueron algunos de los fenómenos de gran dimensión que presento Latinoamérica.

Por esa razón, la  idea del capitalismo y la libertad de mercado se han perpetrado en los países Latinos en donde “Las fuerzas de la izquierda tradicional (partidos políticos y sindicatos) son claramente incapaces de organizar una oposición sólida contra el poder del capital” (Harvey, 2014:14); (Santos 1999).

A su vez las rupturas del capitalismo y las políticas neoliberales nos conducen a una nueva forma de esclavismo en la que somos dominados por “las mercancías como la comida, la ropa y los teléfonos móviles vienen y van, mientras que el dinero sigue circulando por los bolsillos de la gente (o las cajas fuertes de las instituciones). Así es como la mayor parte de la población mundial vive habitualmente su vida cotidiana.” (Harvey, 2014:31).

Reafirmando así que los fenómenos inmersos en las realidades latinoamericanas, se enfrenta a condiciones como  la pobreza, la violencia y el despojo en donde existen un tipo de racionalidad instrumental y un ejercicio de explotación sobre los “recursos naturales”, contribuyendo a los bajos niveles de desarrollo humano, las prácticas de corrupción por parte de los gobierno, generando así a la poca – distribución de la riqueza con los más necesitados.

Una muestra de esto resulto ser en algunas décadas – la historia sobre los procesos del capitalismo, del imperialismo y del colonialismo- la expansión de la mercantilización hacia el planeta y hacia los diferentes ámbitos de la vida encontraba limitaciones diversas, de naturaleza política, geopolítica, tecnológica, cultural, económicas, geográficas, etcétera.

Conllevando a que la vida de millones de familias campesinas, sobre todo del Sur, había logrado mantenerse en lo fundamental, no al margen del capitalismo, no al margen del mercado, pero con una lógica de reproducción cultural y de estar en la naturaleza, que no estaba sometida plenamente a la lógica de la mercantilización. La producción campesina no era una producción de mercancías, era una producción de vida, de alimentos, de cultura, de intercambios, contraria a las condiciones en que diversas comunidades conviven en estas épocas (Lander 2009:80).

Otro eje resulto ser las políticas extractivista que se constituyeron en un proyecto de obligatoriedad, puesto que impulsaría la región y contribuiría a superar ese estado de “subdesarrollo” pero con el tiempo resulto ser lo contario; el extractivismo se convirtió en un retorno a las economías de enclave, una fuerte dependencia económica de las inversiones extrajeras de “tipo productivo”; convirtiéndose en el eslabón de las dinámicas de la economía global y el mercado mundial.

Siendo así que los espacios se asimilaron como centros productivos, en el caso de los intereses transnacionales, los agronegocios, la minería, las zonas turísticas, los parques naturales, los espacios urbanos, las zonas rurales se articularían como materia prima del capitalismo mundial.

En definitivas, la crisis ambiental, hoy generalizada en todo el planeta, al ser numerosos los componentes de la crisis civilizatoria que hoy soportamos, se conforman toda una serie de dinámicas de despojo territorial, violación (masiva)  a la condición humana, criminalización sobre la protesta social; en especial todo la re-producción de políticas transnacionales, las cuales van en contravía de los pensamientos de las comunidades, los grupos sociales. Po otra parte, existe una corriente de ciudadanos que apuesta a construir una sociedad alterna, diferente y sobre todo verídica en donde proyectos como el dialogo de saberes, la construcción de escenario para la paz y las prácticas del buen vivir sean ritmos y experiencias de vida que se puedan construir en comunidad.

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La apuesta al pensamiento crítico – decolonial Latinoamericano

La noción de repensar la crisis civilizatoria que enfrenta la humanidad implica un ejercicio eminentemente crítico, siendo esto parte de lo que constituye el pensamiento crítico latinoamericano; es un tipo de pensamiento que no se fragua en medio de discusiones sino que propone alternativas de transformaciones sociales.

En este sentido, la apuesta de pensadores como (Dussel 1994); (Grosfoguel 2006); (Restrepo 2010); (Santos 2010) entre otros, consiste en imaginar la posibilidad de construir otro mundo posible, un mundo en donde el velo eurocentrista, la colonialidad del pensamiento, ser y poder puedan ser reflexionadas desde los propios contextos latinoamericanos.

Consiste en construir nuevas formas de participación, educación, culturas, lazos comunitarios de carácter diversos que constituyan los diálogos entre saberes técnicos y populares que logren convivir; es la iniciativa de dar un giro a la tendencia positivista, racionalista, instrumental  que se tiene sobre el mundo de la vida.

Tal como lo manifiesta Sousa se caracterizan sus luchas porque los movimientos del continente latinoamericano, más allá de los contextos, construyen sus luchas basándose en conocimientos ancestrales, populares, espirituales que siempre fueron ajenos al cientismo propio de la teoría crítica eurocéntrica. Por otro lado, sus concepciones ontológicas sobre el ser y la vida son muy distintas del presentismo y de los individualismos occidentales (Santos 2010:18-19).

En este sentido, el pensamiento crítico desvirtúa los mitos, falsedades y aforismos que trae consigo el modelo neoliberal, propone como alternativa las acciones colectivas, las formas de participación democratizadas, el respeto por convivir en la diferencia; articulándose de esta forma el juego de lenguajes, el conocimiento por nuestras realidades, la canalización de las demandas y aspiraciones que construya mundos donde sea posible la armonía y la convivencia entre los seres humanos y su entorno la naturaleza.

Por ello, la teoría crítica latinoamericana construye derechos humanos propios, democracias, dignidad, respeto, territorios, autogobiernos, prácticas del buen vivir desde acá, implicado la ruptura entre el colonialismo y el colonizador, apostándole por constituir subjetividades, sentimientos, emociones que constituyen el sujeto en comunidad.

Es la iniciativa de reflexionar sobre los paradigmas y establecer condiciones alternas que tenga peso frente a la crisis compleja y civilizatoria que afronta las sociedades en estas épocas; así mismo refleja iniciativas como la ecología de saberes que es básicamente una contraepistemología. El ímpetu básico tras su emergencia es el resultado de dos factores. El primero de estos es la nueva emergencia política de gentes y visiones del mundo al otro lado de la línea como compañeros de la resistencia global al capitalismo: es decir, la globalización contrahegemónica (Santos 2010:51).

A manera de colofón, las lógicas neoliberales en la actualidad solo han demostrando ser un proyecto en fracaso, acciones políticas como el caso de Ecuador con el Suma Kawsay ( Buen vivir), Bolivia con la creación de un Estado plurinacional, Brasil con la generación de políticas socialdemócratas propias de su gobierno y Argentina, Chile, Uruguay al establecer gobiernos con tendencias progresistas son una evidente muestra de construcción de pensamiento crítico y de una mirada decolonial de la vida (Hernández &Capera 2015:12).

Encontrándose vigente y focalizado en el respeto por la naturaleza, las reformas constitucionales, el reconocimiento de los grupos oprimidos y la autonomía sobre las comunidades negras y los pueblos originarios;  conllevando a reflexionar y reconocer de dónde venimos, para donde vamos y que será el día mañana de nuestros territorios, tal como lo manifestaba Eduardo Galeano en sus disertaciones “ Otro mundo es posible de construir y el mundo se divide, sobre todo, entre indignos e indignados, y ya sabrá cada quien de qué lado quiere o puede estar”

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BIBLIOGRAFÍA

Borón, A 2003, ‘La sociedad civil después del diluvio neoliberal’, in ESYPG (compiladores) (ed.), La Trama del Neoliberalismo. Mercado, Crisis y Exclusión Social, CLACSO-EUDEBA, 23., Buenos Aires.

De Sousa Santos, B 2010, Descolonizar el saber, reinventar el poder, Ediciones Trilce, Portugal.

Dos Santos, T 1999, ‘ Neoliberalismo: doctrina y política ‘, Comercio Exterior, vol. 49, no. 6, pp. 1-22.

Dussel, E 1994, El encubrimiento del otro. Hacia el origen del mito de la modernidad, Plura Editores – Centro de Información Para el desarrollo – CID, La paz.

Grosfoguel, R 2006, ‘ (2006). La descolonización de la economía política y los estudios postcoloniales: transmodernidad, pensamiento fronterizo y colonialidad global’, Tabula Rasa, 4, pp. 17-48.

Harvey, D 2007, Breve historia del neoliberalismo (Vol. 49). Ediciones Akal, México.

Harvey, D 2014, Diecisiete contradicciones y el fin del capitalismo, Traficantes de sueños, Madrid.

Lander, E 2009, ‘Tendencias dominantes en nuestra época ¿se nos agota el tiempo? ‘, Compendium: revista de investigación científica, vol. I, no. 22, pp. 85-106.

Lander, E 2010, ‘Crisis civilizatoria: el tiempo se agota. Sumak Kawsay/Buen Vivir y cambios civilizatorios’, FEDAEPS, pp. 27-40.

MARX, K 2002, El fetichismo de la mercancía y su secreto. El Capital, vol. 1, Fondo de Cultura Económica, México.

Restrepo, E, &MAAR 2010, Inflexión decolonial: fuentes, conceptos y cuestionamientos, Instituto de Estudios Sociales y Culturales Pensar – Universidad del Cauca, Colombia.

Sergio Huertas Hernández, José Javier Capera 2015, ‘: ¿Cuáles son las concepciones teóricas y conceptuales, que se logran identificar en la categoría de movilización social, con respecto a los orígenes del movimiento indígena Manuel Quintín Lame?’, II Congreso Nacional de Sociología (México) “La participación política indígena: elementos para su análisis a partir de la teoría de la acción colectiva, Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), Estado de México.

Vega Cantor, R 2009, Crisis civilizatoria. Herramienta: Marxismo Ecológico, 42, viewed 18 Abril 2015, <http://www.opsur.org.ar/blog/wp-content/uploads/2013/07/Marxismo-Ecol%C3%B3gico-ed.pdf#page=43&gt;.

[1] Politólogo Universidad del Tolima, asistente de investigación (Académico) Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx).Correo:Caperafigueroa@gmail.com

[2] Politólogo Universidad del Tolima, integra el semillero de investigación “La Ciencia Política ¿una cuestión disciplinar?” que reside en la Universidad del Tolima. Correo electrónico: Sahuertas26@gmail.com

[3] Se entiende por proyectos imperialista, toda una serie de acuerdos internacionales, modelos de explotación, reformas de gran transcendencia en un determinado país. igualmente se asimila como la hegemonía político- económica que ejercer un Estado sobre otros.

[4] Frente a la distinción entre hambre, hambruna y crisis alimentaria puede revisitarse los estudios realizado por Bartra, A en especial Hambre. Carnaval: dos miradas a la crisis de la modernidad.

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